LE GUSTA MÁS EL POKER

dogs-playing-poker

Miguel, según el tarjetón de la ventana. Taxista, unos 40 años no muy jodidos. De perfil derecho pálido, inicios de calvicie y algo pasado de kilos. Él conduce y yo voy algo aturdido por la chamba y para distraerme le pregunto ¿qué es lo más difícil del oficio de taxista?

-Lo más difícil de este oficio es aguantar las mentadas de madre- me dice mientras asoma sus ojos oscuros por el retrovisor.

-No siempre fue así. Yo antes trabajaba en oficinas. La gente que uno ve en las oficinas es casi la misma que se sube al taxi, pero se comportan diferente. Un licenciado de traje un lunes a las nueve de la mañana no es lo mismo que un licenciado un viernes de quincena a las nueve de la noche, te lo juro.

-Yo soy economista – lo dice sin desviar su vista del camino- me sacudí el marxismo luego luego, porque siempre me gustó más el dinero que la lucha de clases. Primero trabajé de cajero en un banco, pero muy pronto, como ya estaba titulado, me hicieron gerente de la sucursal. La gente se comporta muy distinto cuando te vuelven jefe. Por ejemplo las cajeras –me dice con el reflejo de sus ojos exaltados en el retrovisor– esas que nunca me pelaban, me las cogí a todas, fanfarroneó. No deje una pa comadre.
Luego un tío de un amigo de la prepa me dio chamba de administrador en una delegación, después me fui con una amigo del tío que ganó la presidencia de un municipio del Edomex. La pura risa, sabes. Para entonces ya me había casado, así que le paré un poco a la lujuria.

Sus ojos volvieron a reír en el retrovisor.

-Me iba muy bien, además me gustaba jugar a la bolsa, un día me animé con una lana de la caja chica y gané, así que jineteaba el recurso. Era como apostar, pagas por ver y a veces te truena, pero otras veces con una corazonada te forras. Un buen día que se me caen unas acciones y que me quedo temblando, había perdido el varo de la nómina.Yo alegué asalto cibernético, pero de todos modos me atoraron. No entré a la cárcel por unos favores que le había hecho a unos licenciados del MP. Tuve que vender dos casas y una camioneta, lo único que me quedó fue este coche, me dijo casi al llegar a mi destino.

Estire la mano para pasarle un billete. Nunca sospeché que mi pregunta detonaría una confesión como esta, bastante inverosímil.
Al darme el cambio me dijo, si Él existe, no a juega los dados, le gusta más el poker.

Lo vi alejarse, desaparecer en el tráfico de insurgentes antes de darme la vuelta para entrar en el Caliente y gastarme los últimos  $500 de la quincena.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s